Cristian es el entrenador del Infantil B, pero además ha sido jugador en la ACD A Seca desde los 5 años hasta los 19 pasando por todas las categorías del club, incluido un año en el equipo de regional que solo compitió durante dos años. Actualmente afronta su segunda etapa como jugador del Ciudad de Pontevedra,y también ha jugado en A Lama y en el Portonovo durante una breve etapa. Ha terminado el Grado de Periodismo en la USC y ahora mismo esta haciendo las prácticas del Nivel I de entrenador con el Juvenil A mientras saca el Nivel II.

entrenador infantil b acd a seca

¿Cómo llegas a ser entrenador?

El club ya me conocía de mi larga etapa aquí como jugador y sabía de mis inquietudes por empezar a entrenar. Al principio me echaba para atrás el hecho de entrenar a niños en edades muy tempranas por la mayor responsabilidad que ello supone a nivel pedagógico, pero cuando Víctor Durán me propuso hacerme cargo la temporada pasada del Alevín A no lo dudé ni un instante y acepté el reto.

¿Cuál ha sido tu trayectoria hasta ahora como entrenador?

Este es mi segundo año como entrenador por lo que aún estoy empezando en el mundillo. El año pasado entrené al Alevín A y éste al Infantil B, cuyo grueso del equipo está formado por los chicos que ya tuve el pasado año y que ha supuesto una ventaja porque pudimos continuar con la línea de trabajo iniciada en la pasada temporada.

¿Por qué te planteas el ser entrenador?

El deseo de ser entrenador me viene de lejos. Aproximadamente al principio de mi etapa en juveniles noté como mis inquietudes iban cambiando y como me empezaba a fijar en cosas a las que antes no daba tanto valor. A partir de ahí he intentado ser curioso y nutrirme del trabajo de muchos profesionales de esto que me han servido de inspiración y que siguen haciéndolo aún hoy en día.

Tu pasado como jugador está muy ligado al ACD A Seca, eres de la cantera ¿qué supone para ti ser entrenador en el equipo que te formó como jugador?

Pues ante todo orgullo. Estoy muy orgulloso de haber jugado durante toda mi etapa formativa en un club como este y por eso me hace especial ilusión que mi carrera como entrenador haya empezado también aquí.

¿Qué se siente al estar entrenando a chicos que están en el mismo lugar que estuviste tú cuándo tenías su edad y qué en un futuro pueden estar dónde estás tú ahora?

Me veo reflejado en ellos en muchos aspectos y en otros no tanto. Las generaciones van evolucionando y aunque parezca que no ya han pasado unos cuantos años desde que yo estuve en categoría infantil. Lo bueno es que la pasión se mantiene inalterable y si, por ejemplo, echas un balón al suelo en cualquier entrenamiento inmediatamente verás como corren hacia él como perros de presa. Creo que eso es lo más bonito de entrenar a esto, el saber que los chicos adoran jugar al fútbol.

¿Cómo recuerdas tu paso como jugador por el ACD?

Sobre todo me quedo con las personas. Tanto jugadores como entrenadores o directivos. A Seca es un club muy familiar y siempre nos hemos apoyado los unos en los otros para avanzar en nuestro camino y eso es algo de lo que no todos los clubes pueden presumir.

¿Qué te has llevado de A Seca como jugador y que esperas llevarte como entrenador?

Lo más importante que he aprendido aquí tiene que ver con mi formación como persona. Es evidente que los conocimientos que adquieren los chicos en el colegio son vitales e imprescindibles para su formación, pero la práctica de un deporte colectivo como es el fútbol creo que es el complemento ideal para esa formación. Darse cuenta de que estás formando parte de algo que es más importante que tú y ver que no eres el ombligo del mundo es una herramienta educativa inmejorable para madurar.

¿Qué diferencias encuentras entre A Seca en la que has jugado tú y en la que estás entrenando ahora?

Creo que el club se encuentra ahora en un periodo de crecimiento. Comparando deportivamente al club de cuando yo era jugador a ahora creo que hemos perdido un poco de cuota competitiva con respecto a algunos rivales. La competencia es cada vez más feroz y es muy difícil mantener a todas las categorías del club en divisiones altas. Sin embargo veo el trabajo que se está haciendo y si seguimos por ese camino no me cabe la menor duda de que se pueden superar los éxitos de épocas pasadas.

Si volvieses atrás, con lo que sabes ahora, ¿volverías a jugar en A Seca?

Volvería a jugar sin ninguna duda. En este club he conocido a algunas de las personas más importantes de mi vida y he pasado algunos de los mejores momentos de siempre. Aquí, como he dicho antes, he aprendido cosas a nivel de valores que no se enseñan en los colegios y creo que este equipo es ideal para ese aprendizaje.

Has jugado en A Seca desde pequeño, has sido capitán, seguro que tiene mil victorias que contar, grandes partidos, finales,derrotas… ¿Eres entrenador de contar tus batallitas a los jugadores?

Creo que todos los entrenadores somos un poco fantoches en ese aspecto y hacemos nuestro ese axioma tan bonito de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. En nuestro caso por ejemplo sí que usamos nuestro pasado como futbolistas para ‘picar’ de alguna forma a nuestros jugadores e incitarles a que mejoren lo que nosotros hicimos.

¿Qué te aporta tu etapa como jugador del ACD para entrenar ahora en el ACD?

Experiencia. El haber sido jugador tantos años en este club me ayuda a empatizar con los chavales y saber ponerme en su lugar en los buenos y en los malos momentos. El tiempo pasa y las cosas no son iguales ahora que cuando yo jugaba pero sí que algunas particularidades son similares y gracias a ello puedo sospechar cuales son las motivaciones e inquietudes que mueven a nuestros jugadores.

Un momento en A Seca que te haya marcado, ese partido, esa jugada, ese gol, ese momento que nunca olvidarás.

Pues como jugador me cuesta escoger uno en particular porque han sido muchos años: cuando ganamos la Copa en infantiles metiéndole un 5-1 a la A.J. Lérez, el 1-1 que conseguimos en A Xunqueira contra el Deportivo en cadetes con gol mío, cuando ganamos en Ourense contra el Pabellón ese mismo año (uno de los campos más difíciles de toda Galicia por aquella época)… Imposible quedarse con uno solo.

Como entrenador en estas edades veo las cosas de forma diferente. Más que las victorias, que por supuesto que son gratificantes, me quedo con el intangible que es ver la evolución que van sufriendo los jugadores en todos los aspectos. En ocasiones ver la mejora a la hora de realizar un ejercicio con respecto a ese mismo ejercicio realizado unos meses antes es más estimulante para mí que una victoria.

Un entrenador de A Seca que te haya marcado.

Como en la anterior pregunta es muy difícil elegir uno en concreto. Todos me han aportado cosas y de todos he aprendido algo, lo que me sirvió para formarme como soy ahora mismo, como entrenador y como persona. Si tuviera que elegir a uno me quedaría con Rafa Sáez por ser el que me llevó al ACD con apenas 5 años pero repito, todos han sido muy importantes en mi vida.

Y a ti, ¿te gustaría ser un entrenador de los que marca a sus jugadores? De esos que se recuerdan pasados los años.

Por supuesto. Por conversaciones que he tenido con gente que se dedica a la docencia veo que la mayoría de ellos tienen ese deseo oculto de ser recordados por sus alumnos y de ejercer una influencia positiva en sus vidas. Nosotros como entrenadores cumplimos esa función que podríamos llamar “profesores de fútbol” y en ese aspecto trabajo cada día para que mis jugadores me recuerden y estén orgullosos de la formación que recibieron por mi parte.

Y ahora, esta etapa futbolística como entrenador, ¿es un hobby, una etapa más, o estás en esto de entrenar para quedarte?

La verdad es que me gustaría pasar muchos años entrenando. No sé a donde me va a llevar mi carrera como periodista y ahora mismo no me planteo un futuro a medio-largo plazo pero de lo único que estoy seguro es que voy a intentar seguir entrenando y tener éxito en esto.

¿Quién es el Infantil B del ACD A SECA?

El Infantil B es un equipo puramente de formación. ¿Quiere decir esto que no nos importan los resultados? Por supuesto que no. La competición es algo intrínseco en la formación y viceversa. No se puede entender una realidad sin la otra, por tanto jamás me escudaría de unos posibles malos resultados tras el tópico de que “estamos formando jugadores”. Cuando hablo de que este Infantil B es un equipo de formación me refiero a que tenemos la oportunidad de crecer sin la carga y la presión que sí tienen otros equipos que deben ganar casi por obligación. La competición en nuestro caso no es un fin en sí mismo si no el medio para mejorar y que cada jugador pueda aspirar en un futuro a jugar en ligas superiores.

¿Cuáles son las fortalezas del Infantil B?

Que somos muy conscientes de nuestras virtudes y de nuestros defectos. Los propios chavales se dan cuenta de las cosas y tienen muy claro lo que son y lo que no son. A partir de aquí, con humildad y mucho trabajo, podemos plantarle cara a cualquier equipo. Somos un equipo organizado y en cada momento del juego los niños saben lo que tienen que hacer e intentan hacerlo, lo que nos da una gran ventaja contra la mayoría de equipos rivales.

entrenador infantil b acd a seca

¿Qué objetivos te has marcado con el Infantil B para esta temporada?

Crecer, crecer y seguir creciendo. Tanto en el plano humano como en el deportivo. Para muchos es su primera experiencia en fútbol 11 y nuestro máximo objetivo es mejorar. Que acabe la temporada y al echar la vista atrás comparemos como éramos individual y colectivamente antes y después y que nos sintamos orgullosos del trabajo bien hecho. Creo que estamos por el buen camino.

¿Hasta dónde te gustaría llegar con tus chavales del Infantil B como entrenador?

Hasta el fin del mundo. Confío en ellos y creo que ellos confían en mí. Hacen caso a nuestras indicaciones e intentan llevarlas a cabo lo mejor que pueden, y eso como entrenador me llena. Teniendo en cuenta esto y por muchas más cosas, no cambiaría a mis chavales por nada.

El Infantil B es uno de los equipos del ACD A Seca más numeroso en jugadores. ¿Es fácil lidiar con un grupo de chavales tan grande?

Mentiría si dijese que es fácil. Creo que si tuviera que batallar yo solo contra ellos perdería por goleada la guerra. No, bromas aparte, la convivencia con un grupo de esta edad es muy compleja. Están viviendo una etapa de cambios y se puede ver claramente que cada niño lo lleva de diferente manera. Si a esto le añades que la plantilla es amplia, vemos que la responsabilidad de entrenarlos es grande, pero a la vez muy bonita y gratificante.

Define al Infantil B en una sola palabra.

Ilusión.

¿Concibes en Infantil B con otro entrenador que no seas tú?

Aquí voy a hacer un poco el papel de novio celoso y diré que si veo a este equipo con otro entrenador sí que sentiré una pequeña punzada de nostalgia. No en vano habré convivido dos años con ellos y siempre serán los primeros chicos a los que entrené, con la carga emotiva que eso conlleva.

¿Qué es lo que más te gusta de entrenar a este equipo?

Veo a este equipo como un reto. El año previo a nuestra llegada los chavales pasaron una temporada difícil a nivel de resultados y eso los ha marcado a la hora de afrontar las derrotas. A veces parece que no les importa perder y les falta sacar esa dosis de orgullo propio que me gustaría que sacasen. Sin embargo creo que ha habido una gran evolución en ese sentido y que ahora somos más competitivos y por tanto es más fácil mejorar y divertirse.

¿Cómo influye el Infantil B en Cristian?

Ellos me enseñan muchísimo sin ni siquiera saberlo. He dicho en la anterior pregunta que intentamos mejorar y divertirnos a través de la competición y en ese punto yo me divierto e intento mejorar como el que más. Este, de momento, año y medio a su lado ha sido para mí como un máster. Una experiencia inolvidable al lado de unos chicos que, aunque me saquen muchas veces de mis casillas, me regalan muchos momentos de alegría.

Además del Infantil B, estás de “prácticas” en el Juvenil A, ¿qué diferencias encuentras de un equipo a otro?

Es otro mundo en todos los sentidos. A nivel humano es evidente el grado de madurez de unos sobre los otros y el cambio de motivaciones que tienen. A nivel deportivo el cambio todavía es más brutal. Podríamos decir que con nuestros chavales del Infantil B estamos apenas terminando los cimientos sobre los que sustentar sus casas mientras que los jugadores del Juvenil A están ya terminando las suyas.

Cuéntanos un poco por qué estás en el Juvenil A.

Al terminar el Nivel I de entrenador se me pedía realizar las prácticas en algún club al margen de mi experiencia propia como entrenador. Desde el primer momento tuve claro que quería hacerlas en este club y, obviamente, el Juvenil A es su equipo más importante. Además de esto conocía ya a Juven, su entrenador, de antes y tenía ganas de trabajar con él. Le pedí el favor y accedió al momento, algo que le debo agradecer, tanto a él como a su segundo, Pichy, como a todos y cada uno de los jugadores que me han tratado como a uno más desde el primer día.

¿Qué tal con los técnicos del Juvenil A? Cómo está siendo la experiencia, ¿aprendes?

Por supuesto que aprendo de ellos. Ver la forma de trabajar de un compañero siempre resulta enriquecedora y si esos entrenadores están bien preparados y saben bien lo que hacen aún más. En ese sentido estoy contentísimo por aprender a su lado y aportar mi granito de arena para ayudar al equipo en la medida de mis posibilidades.

¿Qué te ha llevado a querer dar más pasos en esto de ser entrenador?

Pues como ya he dicho antes el ser entrenador es algo que me apasiona. Sigo disfrutando jugando al fútbol pero no tiene nada que ver con lo de entrenar. Las sensaciones que tengo al entrenar no son comparables con nada y ojalá pueda seguir mejorando y llegar a lo más alto posible en este campo porque es algo que me gusta de verdad.

¿Cambiarías al Infantil B por el Juvenil A?

Esta pregunta tiene trampa… pero no, ya dije antes que no cambiaría a mis chavales por nada. Además el Juvenil A ya tiene a Juven y Pichy y los jugadores están encantados con ellos. Solo espero que mis chavales también respondan que no me cambiarían por nadie dentro del club a una pregunta parecida.

Cuando entrenas en un equipo en el que has jugado, te has formado, y al que estás tan vinculado, ¿puede decirse que tu estilo de entrenar es más un estilo entrenador ACD A SECA, marcado por este club, que un estilo propio?.

Un poco de todo. Un grande de esto como es Pep Guardiola se define a sí mismo como un ladrón de ideas y creo que es una definición acertadísimas de lo que debe de ser un entrenador. A lo largo de mi vida he recibido fuertes influencias a modo de ideas de muchos entrenadores en este y otro club y he intentado en todo momento quedarme con las que me llenan y con las que me siento más identificado e ignorar aquellas que no van con mi estilo de entrenar.

Eres uno de los entrenadores que tiene segundo entrenador, ¿qué supone un segundo entrenador cuando se dirige un equipo?

Pues es el mayor apoyo que puede tener un entrenador. Tanto en el fútbol formativo como en el fútbol absoluto los entrenadores pueden llegar a sentirse muy solos, sobre todo en los malos momentos. El hecho de tener a una persona de tu confianza a tu lado te ayuda a afrontar ese problema y a salvarlo. A nivel deportivo además es un valor añadido importantísimo. Un segundo entrenador siempre te dará un punto de vista diferente por muy igual que penséis y a la hora de llevar a un grupo de jugadores supone una ayuda extra magnífica.

¿Es realmente necesaria la figura del segundo entrenador en el fútbol?

Para mí sí, sin ninguna duda. Como dije antes creo que el hecho de tener a un buen segundo entrenador a tu lado te da ese plus que tú solo nunca podrías alcanzar por ti mismo. Es una parte vital en un equipo.

Y en tu caso particular, ¿qué supone tu segundo entrenador para ti? ¿Qué te aporta tu segundo en el campo o en el entreno?

Pues nuestro caso es muy particular. Yo cargo con la denominación de ‘entrenador’ pero a la hora de la verdad Álvaro tiene tanta o más autoridad que yo a la hora de llevar a cabo cualquier acción con el equipo. Todo lo que diga de Álvaro se quedaría corto ya que es una de las personas en las que más confío en el mundo, y eso es algo vital cuando trabajas de forma tan estrecha con alguien durante tantas horas al año.

Te ves con otro segundo entrenador que no sea el que tienes ahora mismo.

De ninguna forma. No concibo el entrenar sin tener a Álvaro al lado. Nos compenetramos a la perfección a la hora de trabajar y nuestras personalidades se complementan de forma inmejorable en cualquier apartado, tanto deportivo como disciplinario por ejemplo. Él está terminando además sus estudios de INEF por lo que sus conocimientos a nivel de preparación deportiva superan con creces a los míos. Puedo decir que, si él quiere, estaremos juntos en esto de entrenar durante muchos años.

¿Cuál crees que es el partido que todo entrenador sueña con jugar?

Hay muchos: un derbi, una final, un partido para certificar un ascenso… Sin embargo cada partido tiene su encanto y todos sin excepción son importantes, hasta los amistosos. Solo cambia el objetivo que te marques en cada partido y por el que tendrás que luchar con uñas y dientes.

¿Y el partido que nunca querrías perder como entrenador?

Ninguno jaja. Creo que a nadie le gusta perder y en ese caso a mí al que menos pero existen multitud de maneras de perder. Como dije antes lo más importante a estas edades es marcarte unos objetivos claros en cada partido y a partir de ahí valorar lo realizado. A veces es necesario quitar de la ecuación el resultado del partido y juzgar cosas que son más importantes para el desarrollo del futbolista a medio-largo plazo. El pan para hoy y hambre para mañana no debe de existir en el fútbol formativo.

Jugador, entrenador ¿habría Cristian sin fútbol?

Rotundamente no. A veces hasta me asusto de lo enganchado que estoy a esto del fútbol. Actualmente estudio fútbol, practico fútbol, entreno en fútbol en dos equipos y en mis ratos libres me trago todos los partidos posibles de cuanta liga haya por el mundo. Y oye, que no me cansa. Ojalá pudiera dedicarme a esto de algún modo, ya sea de periodista deportivo como de entrenador, o incluso ambas.

………………

Cristian ya nos ha dejado claro la importancia que tiene el fútbol en su día a día, pero en la ACD A SECA sabemos la importancia que tiene para él su segundo entrenador, Álvaro, fuera y dentro del campo. Así que esta entrevista nunca estaría completa sin la participación de Álvaro, y quien mejor que él para hacer el cierre.

TorneoALama

“Escribiendo esto se me vienen a la mente cantidad de recuerdos de nuestro camino como jugadores de la Seca. Muchas anécdotas, que tras 12 años como jugadores del club hay para escribir un libro. Aún a día de hoy las recordamos con mucha nostalgia.
En la Seca conocí grandes amigos, pero si tengo que destacar a alguien entre todos ellos es a Cristian, ya que hablando antes de anécdotas, no hay ninguna donde no aparezca el como testigo o como protagonista. Desde pequeños nos une una gran amistad, de esas amistades que estoy seguro durará toda la vida. Y es lo bonito del fútbol, las grandes amistades que nos da.
El año pasado nos embarcamos en una aventura como entrenadores, teníamos ese “gusanillo” desde hacia tiempo.
Como entrenador solo me salen cosas buenas que decir de él, ya que tanto nuestros chavales como yo aprendemos cada entrenamiento algo nuevo. Lo veo con un potencial enorme para llegar a ser un gran entrenador. Siempre me meto con el llamándole “friki” porque es capaz de tirarse una tarde entera viendo partidos de fútbol, da igual la liga que sea. ¡Eso es amor por el fútbol y lo demás son tonterias!

Y para concluir solo le diría que no cambie, ni como entrenador, ni como compañero, ni como el gran amigo que es.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *