Campo de Cotogrande, matinal del domingo, jornada cuarta correspondiente a la Liga Gallega de juveniles y que enfrentaba al U D SANTAMARIÑA Y LA ACD A SECA. Partido jugado sobretodo en su primera mitad baja unas condiciones climatológicas muy adversas con fuerte temporal de lluvia y viento.

Salida muy complicada la que se le presentaba a los nuestros en su visita a Cotogrande, ante un rival que mantiene prácticamente el mismo bloque del año pasado y que junto con las nuevas adquisiciones para esta temporada, es a priori uno de los llamados a pelear por uno de los puestos de ascenso a la liga nacional. Es cierto que si a ello unimos las condiciones infernales en las que se encontraba el campo a consecuencia del temporal y que en nada beneficiaban las condiciones de los nuestros, la empresa se presentaba más complicada de lo previsto; pero no es menos cierto que las condiciones climatológicas adversas eran por igual para los dos equipos y en este aspecto no cabe templar gaitas.

El partido comenzó con un toma y daca por parte de los dos equipos sin un dominador claro tratando de amoldarse al campo, evitando conducciones absurdas y triangulacioes en corto que se quedaban frenadas por la cantidad de agua acumulada sobre el tapete.

El equipo local empezó a dar muestras de un evidente peligro por las dos bandas con desbordes continuos de Chiqui en la banda izquierda atacante local y especialmente de Sandro cuando se caía a cualquiera de los lados, las penetraciones de estos dos jugadores estaban haciendo daño a la zaga blanquiazul que por otra parte no recibía las ayudas necesarias para recibir el dos contra uno especialmente en el ataque del equipo vigués por banda izda. El primer gol llegaría en una toma de decisión errónea de la defensa blanquiazul, un balón aparentemente sin peligro que podía haber sido alejado a fuera de banda, se convierte en una cesión al portero que se queda excesivamente corta y el delantero local no perdona. Quizás en otras circunstancias y con el campo seco el balón hubiera llegado sin problemas a los dominios de Kike pero ayer y con el estado del campo las posibilidades eran escasa, como asi fue.

Tocaba remar contra corriente por el gol encajado, pero la situación no era ni mucho menos agónica porque al partido aun le quedaban muchos minutos de la primera mitad más toda la segunda parte, con lo cual deberíamos esperar una reacción del equipo de Juven y neutralizar la ventaja inicial de los locales. Pero las circunstancias fueron otras y no tardaría en llegar el segundo gol para los vigueses a consecuencia de una jugada llevada a a cabo por la derecha atacante con penetración hasta la cocina, pase atrás y finalización perfecta ante la incredulidad de Kike que nada podía hacer.

Fueron pasando los minutos y la esperada reacción no llegó más bien sucedió lo contrario, el juego de los nuestros se fue diluyendo poco a poco. Lima que había empezado con una cierta actividad fue de más a menos hasta acabar diluyéndose en el partido con el paso de los minutos. La verdad que en este tramo el equipo ofreció muy poco en ataque, el bagaje se saldó con un par de jugadas de Hellón en banda izquierda que acabaron en nada y un disparo raso de Roy que salió fuera. Realmente la puesta en escena de los nuestros en este acto no fue la mejor y las diferencias las marcaron la mejor adaptación del equipo rival a las condiciones climatológicas y al estado del campo con toma de decisiones acertadas y especialmente la calidad que atesoran dos de sus jugadores, Chiqui y Sandro que fueron una auténtica pesadilla para la zaga local y que marcaron diferencias.

Con este panorama salían los nuestros en la segunda mitad a intentar creer que la remontada era posible teniendo en cuenta además que el tiempo había mejorado notablemente y el campo se encontraba en mejores condiciones. Pero lo cierto es que el partido hasta su tramo final, no ofreció nada, un ataque absolutamente inoperante que la defensa rival neutralizaba anticipándose a todos los balones y sin apenas apuros, de hecho el cancerbero local apenas tuvo que intervenir. En esta fase los medio centros blanquiazules que habían sido sobrepasados por el partido en los primeros cuarenta y cinco minutos, aparecieron un poco más pero sin llegar a hacerse con el mando del partido. Juven lo intentó todo con los cambios dando entrada a Sebas, Chan, Aurelio y Raúl para enmendar la plana pero todo hacia presagiar que la remontada era imposible. Cuando menos se esperaba y con el equipo prácticamente abocado a la derrota, llegó el gol de Aurelio que encendió mechas, avivó la esperanza y el equipo sacó a relucir esa casta y esa garra de la que adoleció prácticamente todo el partido y nos ofreció unos últimos ocho minutos intensos que pusieron al Santamariña contra las cuerdas pasándolo mal y pidiendo desesperadamente la hora, aun a costa de que los nuestros volcados en la portería adversaria recibieran alguna contra con cierto peligro. Se mascaba el empate pero el tiempo no dio para más y llegaba la primera derrota de la temporada.

En definitiva partido que sin duda hará reflexionar muy mucho a Juven y sus chicos para futuras confrontaciones. Es obvio que esta derrota para nada empaña el magnifico comienzo de los nuestros con 9 puntos de doce posibles, pero también debemos tener en cuenta que hasta ayer habían sido muy poco exigidos en el aspecto defensivo con equipos que ofrecieron muy poco en ataque y en los que la superioridad blanquiazul era patente. Ayer el rival si nos exigió mucho y aparecieron lagunas importantes que sin duda habrá que mejorar con el trabajo.

El sábado próximo nos enfrentamos a R. Bouzas equipo que descendió el año pasado de la liga nacional y que tiene sus miras puestas en recuperar la categoría, no será un rival fácil pero habrá que doblegarlo en A Xunqueira.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *