Razones para jugar/entrenar al aire libre

Es posible que penséis que para qué van a salir a entrenar los niños cuando llueve o hace mucho frío, total, ya saldrán cuando haga sol. Pero es importante que jueguen/entrenen haga el tiempo que haga, ello les hace más resilientes y adaptables a los cambios en la vida. Los niños aprenden así a ver el lado positivo de los cambios de las situaciones, en este caso, el lado positivo de las inclemencias del tiempo.

DA LA OPORTUNIDAD A LOS NIÑOS AUTORREGULARSE.

Favorecer que los niños jueguen en el exterior en cualquier época del año permite a los más pequeños sentir el frío y el calor, valorar si van demasiado abrigados o demasiado poco, aprendiendo así a vestirse por sí mismos para cada estación.
LOS NIÑOS SE VUELVEN MÁS ADAPTABLES Y RESILIENTES. Los estudios que han valorado el aprendizaje en escuelas al aire libre concluyen que el hecho de que los niños desarrollen gran parte del día al aire libre, con independencia de las condiciones metereológicas, hace que éstos sean más resilientes y se adapten mejor a los cambios de la vida, pues aprenden a jugar y desarrollarse aunque las condiciones externas sean cambiantes.

SE FORTALECE SU SISTEMA INMUNOLÓGICO Y LES PROTEGE DE LOS VIRUS.

¿Sabías que realmente el frío no enferma? Precisamente uno de los motivos que hace que los niños enfermen más en invierno es el hecho de estar encerrados mucho tiempo con otros niños en espacios cerrados y con menor ventilación que en verano. Es un caldo de cultivo estupendo para la propagación de virus.
Pasar frío sí puede hacer bajar nuestras defensas y entonces somos más vulnerables a los virus, pero si salimos a jugar en invierno bien abrigados y al finalizar nos secamos convenientemente, no hay que temer (hablo de niños sanos y como norma general).

POTENCIA QUE LOS NIÑOS HAGAN EJERCICIO

Ello les ayuda a dormir mejor, reduce la obesidad infantil y mejora el sistema inmune.
En resumen, aprovechar la oportunidad que nos brindan los cambios de estaciones para favorecer que nuestros hijos salgan afuera y aprendan a adaptarse a ellos es una gran idea. Los peques serán más resilientes y positivos en la vida. Además, vivimos en un país estupendo, sin el frío realmente peligroso que puede hacer en otras zonas del planeta, pero ni que ese fuera el caso… “los niños crecen sanos alrededor del mundo, vivan en el polo norte, vivan en el desierto o en los trópicos, y lo hacen estupendamente”. Se trata de aprender a valorar cada situación y vestirse adecuadamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *